PENSAMIENTO · FE · SERVICIO
FE · VIDA · COMUNIDAD · SERVICIO
Mi ministerio
Una fe que se hace presencia, acogida y cuidado.
Sacerdote de la Iglesia Anglicana Tradicional de España
Vivo el ministerio sacerdotal como una vocación de acompañamiento a las personas y comunidades. En la Comunidad Santa María Virgen de Madrid procuro estar cerca de quienes buscan oración, escucha y esperanza, con especial atención a las personas y familias que atraviesan la experiencia migratoria, la soledad o momentos de fragilidad.

VOCACIÓN Y CERCANÍA
Una fe encarnada en la Vida
Entiendo el sacerdocio como una responsabilidad de servicio. La fe se expresa en la oración y en la celebración, y también en la capacidad de escuchar sin apresurarse a juzgar, acompañar sin imponer y reconocer la dignidad de quien necesita ser acogido.
La fe que no se aproxima a la fragilidad humana corre el riesgo de convertirse en discurso. El ministerio comienza cuando nos hacemos próximos.
Desde mi identidad sacerdotal católica anglicana, procuro desarrollar una pastoral abierta al diálogo, respetuosa de la conciencia y comprometida con la dignidad de toda persona. Mi deseo es que el encuentro pastoral ayude a recuperar la esperanza, fortalecer los vínculos y encontrar compañía para caminar.
IDENTIDAD ECLESIAL
Mi Iglesia y mi comunidad
Mi vocación se desarrolla dentro de una comunidad concreta de fe. La Palabra, la oración, la Eucaristía, la vida sacramental y el servicio al prójimo son expresiones fundamentales de mi vida cristiana.
Iglesia Anglicana Tradicional de España
Soy sacerdote de la Iglesia Anglicana Tradicional de España. Vivo mi pertenencia eclesial desde la tradición católica anglicana, vinculando la celebración de la fe con la responsabilidad de servir a las personas y a la comunidad.
Comunidad Santa María Virgen de Madrid
Desde esta comunidad desarrollo mi ministerio pastoral, con especial cercanía a las personas y familias latinoamericanas. Queremos construir un espacio de oración, celebración, formación y encuentro, abierto a quienes desean vivir su fe, reencontrarse con ella o recibir acompañamiento.
SERVICIO PASTORAL
Acompañar la vida cotidiana
El ministerio se expresa en la oración y la vida sacramental, en los momentos de alegría y en las dificultades que atraviesan las personas y las familias.
Escucha
Ofrecer un espacio de encuentro donde puedas expresar tus inquietudes, ser acogido y recibir un trato cercano, digno y respetuoso.
Oración y celebración
Compartir la oración, la Eucaristía y las celebraciones de la vida cristiana como encuentros de fe, gratitud, esperanza y comunidad.
Acompañamiento
Caminar junto a quienes viven cambios, incertidumbre, migración, duelo, enfermedad o búsqueda espiritual, respetando sus tiempos y decisiones.
Personas y familias
Acompañar los acontecimientos familiares y promover relaciones sostenidas por el afecto, el respeto, la responsabilidad y el cuidado mutuo.
Comunidad
Cultivar vínculos solidarios que ayuden a superar el aislamiento y hagan posible encontrarnos, cooperar y construir un sentido de pertenencia.
Servicio
Ejercer el ministerio con humildad, cercanía y responsabilidad hacia el prójimo, poniendo en el centro las necesidades de las personas.
FE Y COMPROMISO COMUNITARIO
Creer también es cuidar
El axiocomunitarismo que orienta mi acción encuentra en la vida pastoral un ámbito concreto de realización: reconocer la dignidad de cada persona, cultivar vínculos de solidaridad y asumir juntos el cuidado de la Vida. Mi axioteología de la inmanencia me ayuda a pensar la fe desde ese compromiso con la existencia real y sus condiciones.
Desde esta mirada, la oración y el servicio se acompañan. La esperanza cristiana me impulsa a acercarme a quien sufre, a escuchar a quien ha sido silenciado y a promover comunidades en las que la fragilidad encuentre compañía y cuidado.
La dignidad de las personas y el cuidado de la Casa Común interpelan también nuestra manera de vivir la fe.
FE, RAZÓN Y LIBERTAD
Una espiritualidad abierta al diálogo
Vivir la fe supone también escuchar preguntas, aprender y reconocer la libertad de quienes piensan o creen de otra manera.
Fe y razón
Busco una reflexión espiritual que dialogue con el pensamiento crítico y la investigación científica, y que permita preguntar sin miedo y aprender con honestidad.
Libertad de conciencia
El acompañamiento pastoral respeta la conciencia y las decisiones de cada persona. La acogida comienza con el reconocimiento de su libertad y su dignidad.
Convivencia plural
Mi identidad cristiana me compromete con el respeto entre creencias, la laicidad del Estado y la cooperación en aquello que protege la vida y favorece el bien común.
PASTORAL DEL MIGRANTE
Acoger a la persona, acompañar su camino
Migrar puede abrir oportunidades y, al mismo tiempo, traer desarraigo, incertidumbre, separación familiar y soledad. Mi experiencia migratoria y mi vocación sacerdotal alimentan una especial cercanía hacia quienes construyen una nueva etapa de su vida lejos de su tierra.
Acoger es reconocer una historia, respetar una identidad y abrir posibilidades de pertenencia.
Desde la Comunidad Santa María Virgen procuro acompañar estos procesos mediante la escucha, la oración, el encuentro y los vínculos comunitarios. Me interesa una integración que permita participar en la sociedad de acogida sin borrar la historia, la cultura ni la singularidad de cada persona.
Esta preocupación se expresa también en mi libro Axioteología del migrante: Del jardín a la tierra prometida, una lectura del Pentateuco desde la vida, la dignidad y la biósfera, en diálogo con el desarraigo, la hospitalidad y la esperanza.
ENCUENTRO Y ACOMPAÑAMIENTO
Podemos caminar juntos
Si deseas conversar, solicitar acompañamiento pastoral, conocer nuestra comunidad o consultar sobre una celebración, puedes comunicarte conmigo. Cuéntame brevemente qué necesitas para que podamos coordinar un encuentro.